La historia sobre la evolución de las rejas antiguas

Las rejas son un elemento arquitectónico fabricadas con madera o metal, su función es encerrar las ventanas u otros tipos de aberturas con la finalidad de separar espacios y/o protegerlos, con el pasar de los años también se utiliza como un adorno en las entradas de las viviendas.

Este elemento ha existido desde hace varios siglos atrás y ha evolucionado mucho con el tiempo, seguidamente te explicaremos todos los detalles más relevantes sobre la historia de las rejas antiguas:

Origen histórico

Las rejas más primitivas se creaban en herrerías, con los años evolucionaron artísticamente al igual que la cerrajería, dando como resultado creaciones de diferentes figuras, formas y estructuras.

Su origen proviene de los antiguos egipcios, griegos y romanos bizantinos, usaban el bronce como material principal para cerrar ventanas, puertas y todo tipo de huecos o espacios.

Sobre todo, eran empleados para proteger los tesoros que eran expuestos en sus templos, pero fue Roma el país que extendió el uso de las rejas fabricadas con hierro en los anfiteatros, prisiones y circos. Una de las rejas antiguas que se puede conseguir en la modernidad está en el Museo Arqueológico de Sevilla, España y es procedente del anfiteatro de Itálica.

Las rejas del siglo XI al XIII

A causa de las Cruzadas el tráfico de las reliquias que estaban el iglesias, catedrales y abadías era común, entonces se hizo necesario contar con un elemento que se ocupara de protegerlas y por ello se implementaron las rejas antiguas en estos lugares.

Las rejas románicas ubicadas en el sur de Europa se caracterizaban por tener unificados todos los espirales como uno solo los cuales eran compuestos por una o varias varillas, con una intención decorativa, utilizando grapas o presillas a los montantes. Las varillas principales tenían diversos tipos de roleo, formas de corazón invertido, estilo “ese”, flores u hojas.

Las rejas del siglo XV al XVII

Durante estos siglos se crearon rejas inspiradas en el estilo gótico y fueron implementadas en varias capillas como en las catedrales de Barcelona, Sevilla o Pamplona. La rejería del plateresco español transformó los barrotes cuadros y cilíndricos en series de esbeltos balaustres que tenían más frisos, cresterías y remates.

Los colores que más se utilizaban en estas épocas era el negro azulado, el plateado y el dorado, estos se pueden ver en la capilla de los Reyes Católicos en Granada o en las catedrales de Toledo y Zaragoza.

Clasificación de las rejas y el uso actual

Los armazones de las rejas están conformados por diferentes barras metálicas que son unidas por varias varillas, las cuales suelen estar trabajadas en formas circulares u otras. También existe una clasificación de estos elementos, pero suelen ser distintos dependiendo de los criterios.

Lo más importante es distinguir las rejas fijas de las desmontables. Las fijas son aquellas que están embutidas o adosadas en las ventanas, mientras que las desmontables se abaten o se pliegan como, por ejemplo, las rejas de ballesta.

Las rejas fijas embutidas son reconocidas internacionalmente como las más seguras, seguidas por las rejas adosadas y por último las desmontables, las cuales son fabricadas con un perfil ligero y sus medios de fijación son muy accesibles.

Debido a la gran evolución tecnológica de los sistemas de seguridad, son preferidas las rejas abatibles pues son populares por ser menos claustrofóbicas y en la actualidad son creadas con una finalidad inclinada más a lo estético que a los aspectos de seguridad o resistencia.